¿La vida de un santo de ayer tiene algo que decirnos hoy?

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Este verano, jóvenes de la provincia claretiana de bética hemos tenido la oportunidad de acercarnos de una forma muy especial a la vida de un santo concreto para cada uno. Durante una semana hemos tratado de sentir como ellos, hablar como ellos, caminar y acompañar como ellos… Y la respuesta es sí. Cada santo, sin importar su fecha de nacimiento, nos puede ofrecer claves para nuestra vida de hoy. Escuchemos la experiencia de alguno de ellos:

“Yo del Padre Claret me llevo las ganas y la necesidad de evangelizar a todo el mundo, así como su continua búsqueda por ver que quiere Dios de él.”

Alberto Álvarez-Rementería, acercándose a la vida de San Antonio María Claret

“Acercarme a la vida de Romero desde dentro ha sido, para mí, no sólo una confirmación de que nuestro Dios es el Dios del pueblo, sino un estímulo para dejar de lado mis ideas y acercarme, desposeído y desprotegido, a los conflictos sociales, políticos y económicos de nuestro tiempo. Sólo el Evangelio nos permite una mirada al mundo que, sin olvidar la injusticia y el pecado personal y colectivo, permanezca esperanzada y firme en la contemplación del resucitado”

Martín Areta cmf, acercándose a la vida de Óscar Romero

“Yo me llevo la experiencia de Iglesia como comunidad, con sus cosas buenas y malas. Y luchar siempre desde dentro para hacer justas esas cosas que nos gustan menos o que chirrían más dentro de la Iglesia como institución. La Iglesia somos todos y como tal, cada uno debe darse con sus dones para santificarla cada día”

María José Corona, acercándose a la vida de Santa Catalina de Siena

“Francisco de Asís me ha enseñado la importancia de saber afrontar todo desde una actitud de sencillez y siempre con alegría. Nuestra Iglesia necesita de nosotros, de nuestras manos para que, desde la fraternidad, amando como el mismo Jesús amo, sepamos ser testigos de la alegría del evangelio”

Javier Armario, acercándose a la vida de San Francisco de Asís

“Santa Teresita de Lisieux, una mujer que me habla de humildad, de ser pequeña. De dejar que Dios habite cada gesto sencillo y concreto. De vivir todos los días desde una clave: la confianza y el abandono en Dios”

María Armas, acercándose a la vida de Santa Teresita de Lisieux

“Pues Chiarita Luce (beata) era muy grande y realmente una luz. Una de las cosas que se me quedaron fue la aceptación incondicional de la voluntad de Dios cuando te ves “privada” de la vida, que tu vida y tus sueños tienen una pronta fecha de caducidad y  aun así ofrecerlo a Dios (cuando anteriormente ya le has ofrecido toda tu vida) y darle tu sufrimiento y decir que lo quieres y lo haces por Jesús si él lo quiere, eso es de MUY GRANDES. Y otra cosa, cuando ves que tu vida se queda en nada, se termina, se te acaba el tiempo y decir que mientras que tengas tu corazón siempre puedes seguir amando, eso ya es de CAMPEONES!!”

Aurora Blasco, acercándose a la vida de Chiara Luce

“Teresa de Jesús, una santa de altura…y de bajuras. Me ha enseñado la determinación de la oración, la constancia a pesar de que todo vaya en contra, sobre todo de tener en contra los sentimientos del corazón. Mujer sencilla y enorme, de detalles pequeños y de amores gigantes.  Porque también entre los pucheros anda el Señor…”

Maripi Amigo, acercándose a la vida de Santa Teresa de Jesús

¡Estemos atentos a la vida de tantas personas que son luz para la Iglesia y ejemplo para nosotros! Sin lugar a dudas, cada uno de los santos es un tesoro que debemos agradecer. Que nuestra vida beba de sus vidas, que nuestro amor esté impulsado por su amor, que nuestros actos sean continuación de las inspiraciones que un día recibieron de Dios.

María Armas, centro menor de Tenerife, y los santos del cielo.