México: XI Campamento de los Mártires de San Joaquín

¡Somos la viña joven, que arde en caridad! Así se gritaba entre los jóvenes que asistieron al XI Campamento de los Mártires de San Joaquín, en Lagos de Moreno, Jalisco  el fin de semana del 23 y 24 de abril.  Convocados por tres hombres que dieron la vida por el Amor más grande que puede existir, mártires de la Guerra Cristera en México. Gracias a esa fidelidad al Amor, nos reunimos jóvenes de las comunidades claretianas de Torreón y León, para  vivir el acontecimiento pascual con alegría, en comunidad, para alimentar, vivir y fortalecer nuestra identidad claretiana. 

Se comenzó con la Eucaristía, dando gracias por la oportunidad de reunirnos después de dos años de pandemia, además para recordar la centralidad de Jesús en nuestra vida. 

A lo largo del sábado se vivivieron diferentes actividades recreativas que pusieron a prueba nuestra habilidad matemática, nuestra memoria, creatividad y capacidad física y aunque con algunas dificultades, nunca faltó la alegría y el buen humor. 

No se puede dejar de mencionar, que este campamento tuvo una participación muy importante, contámos con la presencia del prefecto de la Pastoral Juvenil Vocacional, Carlos Verga quien nos habló del proyecto global de Claret Way, además de invitarnos a mirar como vivimos y podemos vivir los cuatro puntos cardinales de este proyecto: conocer, amar, servir y alabar. 

Por otro lado, se comenzó con la convocatoria para asistir  a la JMJ en Lisboa en el 2023, así la comunidad de Torreón nos motivó con la coreografía del himno para la próxima jornada y posteriormente, Ana de la comunidad de León, nos compartió su experiencia de participar en la JMJ en Panamá. Experiencia que no puede faltar en la etapa juvenil, invitados a vivir al menos una vez en nuestra vida. 

Llegando la noche, con un cielo bastante estrellado, tuvimos la Hora Santa, en el que pediamos enamorarnos de Jesucristo, crecer en el amor para servir y alabar a Dios  cada día con nuestra vida. Terminamos el día alrededor de la fogata, entre banda y  baile que no puede faltar entre los jóvenes. 

Al día siguiente, visitamos el kilómetro 491 de las vías de tren, dónde fusilaron a los tres mártires, entre ellos Andrés Sóla, CMF. Y finalmente, terminamos este encuentro con la Eucaristía del domingo de la Divina Misericordia y con la comunidad de los alrededores del Rancho de San Joaquín y para presenciar y celebrar junto a Leonardo su primera comunión. Así que la misericordia de Dios se palpó con todo lo vivido y compartido en este intenso y breve fin de semana. 

Su misericordia es inmensa y la vivimos cada día en lo que vivimos y en quienes nos rodean. Gracias a la Sra. Nena que cada año nos recibe para vivir el campamento, gracias por compartir tu vida y mover a más para colaborar para que este campamento sea posible. Que el Corazón de María siga siendo fragua para vivir como hermanos y harmanas de Jesús e hijas e hijos del Padre.

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